Toma de tensión arterial en Alameda de Osuna (Barajas)
¿Buscas una farmacia en Alameda de Osuna (Barajas) donde puedas tomarte la tensión arterial? En Farmacia Santaolalla cuidamos de tu salud cardiovascular y de tu bienestar en general. Nuestro equipo de farmacéuticos cuenta con amplia experiencia en la medición de la presión arterial y trabaja con equipos modernos y precisos para ofrecerte resultados fiables y seguros.
La toma de tensión arterial es un servicio gratuito, rápido y accesible para todos nuestros clientes. No necesitas cita previa, solo tienes que venir a visitarnos en Barajas y estaremos encantados de atenderte.
Si tienes dudas sobre cómo mantener una presión arterial saludable o quieres saber cómo interpretar tus mediciones, en Farmacia Santaolalla te ofrecemos un asesoramiento personalizado y cercano. Tu salud está en buenas manos.

Recomendaciones para la toma correcta de la tensión arterial
Para obtener una medición fiable de la tensión arterial es importante seguir una serie de recomendaciones sencillas antes y durante la toma. Lo primero es descansar al menos cinco minutos antes de la medición, sentado y en un ambiente tranquilo. Evita fumar, tomar café o realizar ejercicio físico intenso en los 30 minutos previos, ya que pueden alterar los resultados. Siéntate con la espalda apoyada, los pies en el suelo y el brazo apoyado a la altura del corazón. El manguito del tensiómetro debe colocarse directamente sobre la piel, nunca encima de la ropa, ajustado pero sin apretar en exceso. Es recomendable no hablar ni moverse durante la medición y realizar dos o tres tomas con un minuto de diferencia, anotando el valor más bajo. Siempre que sea posible, toma la tensión a la misma hora del día, preferiblemente por la mañana y antes de tomar la medicación, para poder comparar los resultados. Registrar las cifras en una libreta o aplicación también ayuda a hacer un seguimiento adecuado y a detectar posibles variaciones.
Preguntas frecuentes sobre la toma de tensión arterial
¿Cuáles son los síntomas de la hipertensión arterial?
La hipertensión, o presión arterial alta, muchas veces no presenta síntomas evidentes, por eso se le conoce como una “enfermedad silenciosa”. Se considera que la tensión es alta cuando las cifras son iguales o superiores a 140/90 mmHg en adultos, aunque en algunas personas con otras enfermedades o factores de riesgo los valores recomendados pueden ser más bajos. Cuando la presión está muy elevada o se mantiene alta durante mucho tiempo, algunas personas pueden experimentar dolor de cabeza, mareos, visión borrosa, zumbido en los oídos, sangrado nasal o sensación de cansancio y confusión. En algunos casos también pueden presentarse palpitaciones, dificultad para respirar o dolor en el pecho. Es importante saber que estos síntomas no siempre aparecen y que la única manera segura de detectar la hipertensión es midiendo la presión arterial con regularidad. Detectarla a tiempo permite prevenir complicaciones como infartos, derrames cerebrales o daño en los riñones.
¿Me puedo tomar la tensión después de comer?
Sí, puedes tomarte la tensión después de comer, pero es mejor esperar un poco. Justo después de comer, la presión arterial puede bajar ligeramente porque parte de la sangre se dirige al sistema digestivo para ayudar en la digestión. Esto puede hacer que la lectura no refleje tu nivel real de presión.
Lo ideal es esperar entre 30 minutos y una hora después de comer antes de tomarte la tensión. También es recomendable hacerlo en un ambiente tranquilo, sentado, con la espalda apoyada, los pies en el suelo y sin haber fumado, tomado café ni hecho ejercicio intenso recientemente. Así obtendrás una medida más precisa.
¿Cuál es la mejor hora para tomar la tensión?
La mejor hora para tomarte la tensión depende de lo que quieras controlar pero, por norma general, se recomienda hacerlo dos veces al día:
- Por la mañana, antes de desayunar y de tomar cualquier medicamento (si los usas), cuando el cuerpo está en reposo y sin influencias externas como el café o el estrés.
- Por la noche, antes de cenar o antes de acostarte, para comparar cómo varía tu presión a lo largo del día.
Si estás controlando tu presión por indicación médica, es importante hacerlo siempre a la misma hora y en condiciones similares (por ejemplo, sentado, tranquilo, sin haber fumado ni hecho ejercicio) para que las mediciones sean comparables.
También puede ser útil llevar un registro con las lecturas, la hora y las circunstancias, ya que esa información ayuda mucho al médico para ajustar el tratamiento o valorar tu presión de forma más precisa.
¿Cuándo hay que tomarse la tensión?
La tensión arterial se debe tomar cuando el cuerpo está en reposo para obtener una medida realista y útil. Es aconsejable hacerlo en estas situaciones:
- De forma rutinaria, si eres una persona sana, al menos una vez al año durante un chequeo médico.
- Con más frecuencia, si tienes antecedentes familiares de hipertensión, eres mayor de 40 años, tienes sobrepeso o padeces enfermedades como diabetes o problemas renales.
- A diario o varias veces por semana, si ya te han diagnosticado hipertensión o estás ajustando tu tratamiento. En ese caso, lo ideal es medir la presión por la mañana antes del desayuno y por la noche antes de dormir, siempre en condiciones similares.
- Antes de una cita médica, si tu doctor te pidió registrar tus valores en casa, para llevar un registro representativo.
¿En qué brazo tomar la tensión?
La tensión arterial se puede tomar en cualquiera de los dos brazos, pero lo ideal es hacerlo siempre en el mismo brazo una vez que sepas cuál da lecturas más altas.
Cuando te la tomas por primera vez, se recomienda medir la presión en ambos brazos y comparar los resultados. Si hay una diferencia, aunque sea pequeña, el médico suele sugerir usar el brazo que marque la presión más alta para las mediciones futuras, ya que refleja mejor el valor real de tu presión arterial.
También es importante colocar bien el manguito: debe quedar a la altura del corazón, con el brazo apoyado y relajado. El brazalete no debe estar ni muy flojo ni muy apretado, y es mejor evitar hablar o moverse durante la medición para no alterar el resultado.
¿Se debe descartar la primera toma de tensión?
Sí, en muchos casos se recomienda descartar la primera toma de tensión, sobre todo si estás haciendo varias mediciones seguidas. Esto se debe a que la primera lectura puede salir un poco más alta por nervios, movimientos involuntarios o porque el cuerpo aún no está completamente relajado.
Lo ideal es tomarte la presión dos o tres veces con un minuto de descanso entre cada medición, y anotar el promedio de las últimas dos. Así obtendrás un resultado más fiable y representativo de tu presión real.
Si solo vas a hacer una toma, asegúrate de estar tranquilo, sentado, con la espalda apoyada y el brazo a la altura del corazón durante unos minutos antes de empezar. Eso ayuda a que la primera medición sea lo más precisa posible.
¿Cuál es el mejor tratamiento para la hipertensión arterial?
El tratamiento de la hipertensión arterial depende de cada persona, pero normalmente combina cambios en el estilo de vida con medicamentos cuando es necesario. El objetivo es mantener la presión arterial dentro de valores normales y prevenir complicaciones como infartos, derrames cerebrales o daño en los riñones. En la mayoría de los casos, el primer paso es adoptar hábitos saludables: reducir el consumo de sal, llevar una alimentación equilibrada rica en frutas, verduras y cereales integrales, mantener un peso adecuado, hacer ejercicio de forma regular, evitar el tabaco, moderar el consumo de alcohol y controlar el estrés. Estas medidas pueden ayudar a reducir la presión sin necesidad de medicamentos o a mejorar el efecto de los fármacos cuando ya se están utilizando.
Si los cambios en el estilo de vida no son suficientes o la presión es demasiado alta, el médico puede incluir medicamentos en el tratamiento, como diuréticos, inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina, antagonistas de los receptores de angiotensina II, betabloqueantes o calcioantagonistas. La elección depende de cada caso, ya que se toman en cuenta factores como la edad, el nivel de presión y la presencia de otras enfermedades. Es muy importante no automedicarse y seguir siempre las indicaciones del médico, así como controlar la presión de manera regular para comprobar si el tratamiento está funcionando correctamente.
