Esa sensación de ardor que aparece después de una comida abundante, un sabor ácido que sube hacia la garganta o una molestia en el estómago después de cenar son situaciones bastante habituales. Cuando ocurre de forma puntual, muchas personas recurren a un antiácido como Almax para aliviar las molestias.
Pero entonces aparecen las dudas: ¿cuándo hay que tomar Almax?, ¿antes o después de comer?, ¿cuántas veces se puede tomar al día?
Según el prospecto oficial de Almax, en adultos y mayores de 12 años la dosis recomendada debe tomarse preferentemente entre media hora y una hora después de las comidas. Si las molestias vuelven a aparecer, puede administrarse otra dosis antes de acostarse.
Por ejemplo, si después de una comida copiosa empiezas a notar ardor o acidez, Almax puede utilizarse para aliviar esos síntomas. Sin embargo, no debería convertirse en una solución habitual para poder comer determinados alimentos sin molestias. Si necesitas tomar antiácidos con frecuencia, conviene averiguar qué está provocando esa acidez.
Además, si los síntomas empeoran o no mejoran después de 14 días, el prospecto recomienda consultar con un médico.
¿Qué es Almax y para qué sirve?
Almax es un medicamento cuyo principio activo es el almagato, una sustancia que pertenece al grupo de los antiácidos.
Su función es relativamente sencilla: neutralizar el exceso de ácido presente en el estómago y, de esta manera, aliviar las molestias que provoca.
Está indicado para el alivio y tratamiento sintomático de la acidez y el ardor de estómago en adultos y mayores de 12 años.
Conviene detenerse en la palabra «sintomático». Almax ayuda a aliviar el ardor y la acidez, pero eso no significa necesariamente que esté tratando la causa que los provoca.
Imaginemos, por ejemplo, que una persona siente ardor después de una cena especialmente abundante. Un antiácido puede ayudar a aliviar esa molestia puntual. Otra situación diferente sería experimentar ardor prácticamente todos los días durante varias semanas. En ese caso, limitarse a tomar Almax podría enmascarar un problema que debería ser valorado por un profesional sanitario.
Por eso, cuando la acidez aparece con mucha frecuencia, empeora o persiste durante más de 14 días, es recomendable consultar al médico.
¿Cuántos Almax se pueden tomar al día?
La cantidad depende de la presentación concreta de Almax, por lo que es importante consultar siempre el prospecto del producto que tengas en casa y no guiarte únicamente por el número de sobres, comprimidos o mililitros.
En el caso de Almax 1 g/7,5 ml suspensión oral, la dosis recomendada para adultos y mayores de 12 años es de 7,5 ml (1 gramo de almagato), tres veces al día, preferentemente entre media hora y una hora después de las comidas.
Si las molestias reaparecen, se puede tomar otra dosis antes de acostarse. No deben superarse los 8 gramos de almagato al día.
En otras presentaciones la cantidad de producto es diferente. Por ejemplo, Almax Forte 1,5 g en suspensión oral contiene una mayor cantidad de almagato por sobre y su prospecto establece un máximo de cinco sobres diarios para no superar esos 8 gramos.
Por tanto, quedarse únicamente con una regla como «puedo tomar X Almax al día» puede resultar confuso. Lo importante es conocer qué presentación estás utilizando y qué cantidad de almagato contiene cada dosis.
También hay que tener especial precaución si existe enfermedad renal. Almax no está recomendado en personas con insuficiencia renal grave, mientras que en casos leves o moderados puede ser necesario utilizar dosis inferiores siguiendo las indicaciones del médico.
Otro aspecto que a veces pasa desapercibido son las interacciones con otros medicamentos. Los antiácidos pueden modificar la absorción de determinados fármacos por lo que, si sigues otro tratamiento, es aconsejable consultar el prospecto o preguntar al farmacéutico cómo separar correctamente las tomas.
¿Cuáles son los efectos secundarios del Almax?
Almax puede producir efectos adversos, aunque no todas las personas que lo toman los experimentan.
Según la información oficial de la AEMPS, debido a la escasa absorción intestinal del almagato, sus efectos adversos son poco frecuentes. Se han descrito casos de diarrea, que generalmente desaparece cuando se suspende el tratamiento.
Además, algunas presentaciones contienen determinados excipientes que conviene tener en cuenta. Por ejemplo, Almax 1 g/7,5 ml suspensión oral contiene sorbitol, que puede provocar malestar gastrointestinal y un ligero efecto laxante.
Esto no significa que haya que preocuparse si se utiliza Almax ocasionalmente siguiendo las instrucciones. Simplemente recuerda algo aplicable a cualquier medicamento: que pueda adquirirse sin receta no significa que debamos utilizarlo sin respetar la dosis o durante periodos prolongados.
Si aparece una reacción inesperada o tienes dudas sobre algún síntoma después de tomarlo, consulta con tu médico o farmacéutico.
¿Se puede tomar Almax en el embarazo?
Durante el embarazo es especialmente importante evitar la automedicación, incluso con medicamentos que normalmente podemos comprar sin receta.
El prospecto oficial indica que debe evitarse el uso crónico o excesivo de Almax durante el embarazo, debido al riesgo de alteraciones en el feto o el recién nacido asociado a un uso prolongado o en cantidades elevadas.
Por tanto, si estás embarazada, crees que podrías estarlo o estás intentando quedarte embarazada, consulta con tu médico o farmacéutico antes de tomar Almax.
Esto es especialmente importante porque la acidez durante el embarazo es bastante frecuente. Los cambios hormonales y, a medida que avanza la gestación, la presión que ejerce el útero pueden favorecer la aparición de ardor y reflujo.
Por ejemplo, una embarazada que presenta acidez ocasional después de cenar no se encuentra en la misma situación que otra que necesita un antiácido prácticamente todos los días. En este último caso es especialmente importante consultar al profesional sanitario para valorar las molestias y determinar la opción más adecuada.
En cuanto a la lactancia, pequeñas cantidades de aluminio y magnesio pueden pasar a la leche materna, pero las concentraciones descritas no son suficientemente elevadas como para producir efectos adversos en el lactante. Aun así, también debe evitarse un uso crónico o excesivo.
¿Cuándo es mejor tomar Almax?
Como regla general, Almax se utiliza para aliviar episodios puntuales de acidez y ardor de estómago y se recomienda tomarlo entre media hora y una hora después de las comidas. Si las molestias vuelven a aparecer, el prospecto contempla una dosis adicional antes de acostarse, respetando siempre la cantidad máxima diaria correspondiente a cada presentación.
Pero quizá la cuestión más importante no sea únicamente cuándo tomarlo, sino con qué frecuencia necesitas hacerlo.
Tener acidez alguna vez después de una comida especialmente pesada no es lo mismo que sufrir ardor varias veces por semana. Cuando las molestias se repiten, duran demasiado o necesitas recurrir continuamente a un antiácido para encontrarte bien, merece la pena consultarlo.
Tu farmacéutico puede ayudarte a revisar cómo estás utilizando Almax, comprobar posibles interacciones con otros medicamentos y valorar si tus síntomas requieren una consulta médica.
Fuentes consultadas: Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), Centro de Información online de Medicamentos (CIMA), prospectos oficiales de Almax 1 g/7,5 ml y Almax Forte 1,5 g.

